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Estar presente para tu bebé o hijo pequeño

No tienes que lograr un día perfecto. Empieza por los cuidados que necesita tu hijo o hija, las rutinas conocidas y el apoyo a los adultos que lo cuidan.

Actualizado en septiembre de 2026

En esta guía
Un niño pequeño muestra un dibujo a su padre, que lo escucha a su misma altura.

Con los bebés: apoya a quien los cuida

Esta sección está dirigida a los adultos, no es una actividad en pantalla para bebés. La atención diaria, hablarle a tu bebé y responder a sus señales son oportunidades para conectar. Si estás agotado, piensa quién puede ayudarte con los cuidados prácticos. Un sitio web no puede evaluar la alimentación, el desarrollo, la seguridad del sueño ni la salud de tu bebé; consulta esas cuestiones con un profesional adecuado.

Con niños pequeños y preescolares: haz comprensible el día de hoy

Explícales con palabras sencillas y veraces quién los cuida y qué pasará después. Las actividades conocidas pueden dar continuidad cuando cambian las circunstancias de los adultos. No prometas visitas ni planes que sean inciertos.

Un padre con chaqueta azul y su hija con impermeable amarillo juegan en un charco en un sendero del parque.

Espacio para jugar un poco

Elige una actividad sencilla que se adapte a tu hijo o hija, a tu energía y al tiempo que pasáis juntos.

Después de un momento aterrador

Un niño no debe sentirse responsable de arreglar las emociones de un adulto. Un adulto puede reconocer lo sucedido sin culpar a nadie ni dar detalles propios de mayores. Si el peligro continúa, prioriza pedir la ayuda adecuada en vez de tranquilizarlo con algo que no es cierto. Busca orientación profesional si su malestar te preocupa; una tarjeta con dibujos no es un tratamiento.

Cuando un adulto no está

Explica solo lo que sabes, de una manera que el niño pueda comprender. Céntrate en quién lo cuida y cuál será el siguiente paso fiable. Evita pedirle que transmita mensajes, elija un bando o vigile al otro progenitor. El mismo principio se aplica si los adultos viven separados.

Un paso que podrías dar

  1. Elige una actividad conocida que podáis compartir hoy.
  2. Piensa quién puede ayudar con los cuidados prácticos.
  3. Consulta a un profesional si te preocupa la salud o el desarrollo de tu hijo o hija.
Utiliza la hoja práctica

Fuentes

Investigación revisada hasta el 1 de septiembre de 2026.

Cómo utilizamos la evidencia